Mantenerse saludable es más fácil de lo que te imaginas, por eso te damos algunos tips, para que tus defensas aumenten y enfrentes con más facilidad cualquier enfermedad.




Toma agua: olvídate de los refrescos que afectan tu riñón, mejor consume entre 10 y 12 vasos de agua que estimularán tu sistema inmunológico, ya que expulsan las toxinas de tu cuerpo.




Un regaderazo de agua fría: sí, solo un regaderazo y te puedes seguir bañando con agua caliente, pero el vital líquido en temperatura fría provocará una estimulación en la formación de glóbulos blancos, fundamentales en el combate de infecciones.




Combate el estrés:  los ejercicios de respiración son fundamentales para la relajación, tómate 15 minutos de tu ocupada agenda y coloca tus manos sobre tu abdomen e inhala aire hasta que infles tu estómago, después exhala lentamente. Comprobarás que ese estrés que traes por el trabajo comenzará a pasar y tendrás más claro el escenario de cómo enfrentar la situación.




Consume mucho limón:  la vitamina C del limón evitará que tengas resfriados, por eso te recomendamos que te hagas unas ricas limonadas. También es importante subrayar que el rocío de este fruto mantiene las propiedades de los alimentos, evitando su oxidación y facilitando la digestión.




Tómale el gusto a frutos secos, semillas y hortalizas: la vitamina E estimula la producción de antioxidantes y favorecen su absorción, por eso te recomendamos que comas nueces, almendras, avellanas, semillas de girasol, espinacas, brócoli, cereales, margarinas, jugo de frutas hasta aceites vegetales de maíz.




No es malo comer carne: la carne junto a los huevos y legumbres aportan hierro, el cual es fundamental para que el sistema inmunológico responda contra enfermedades como la anemia, que causan el debilitamiento de las defensas, éstas al estar en un nivel bajo, pueden dar pie a virus e infecciones.